Denuncias por vivienda

Contra la vivienda indigna. V de Vivienda. Todos juntos podemos.

viernes, diciembre 28, 2007

Los inversores huyen en masa de las inmobiliarias, que vuelven a desplomarse

M. Larrañaga/ J. Holgado/ abc
Madrid


Los inversores han perdido definitivamente la confianza en la recuperación a corto plazo del sector inmobiliario español y lo demostraron ayer con un nuevo desplome de las cotizaciones de las empresas del sector que cotizan en Bolsa.

Los problemas de financiación que atraviesan algunas de ellas como consecuencia de operaciones corporativas y el convencimiento de que el parón de las ventas de viviendas en nuestro país no es un fenómeno pasajero volvieron a hacer mella en las cotizaciones, hasta el punto de que la caída de las inmobiliarias hizo que el Ibex fuera el único índice en negativo entre las grandes Bolsas europeas ayer.

Fuentes del mercado indicaron que además de la desconfianza acumulada en los últimos meses, ayer prendió la mecha la idea de que la crisis financiera va a agudizar la crisis inmobiliaria en Estados Unidos y los inversores llevan mucho tiempo haciendo valoraciones similares para el mercado español y el estadounidense, por lo que arreciaron las ventas.

Prueba de la intensidad de la caída es que Colonial fue, con diferencia, la empresa más bajista del Ibex-35 y cerró con una caída del 16,56%. Fuentes del mercado insistieron en que existe una gran desconfianza sobre la situación financiera de la sociedad, pendiente de los trámites finales para la integración de Riofisa en el grupo.

Estas fuentes indicaron que, tras una primera reacción positiva, en el mercado empieza a valorarse la posibilidad de que Colonial acometa una nueva operación corporativa que puede ser «una huida hacia adelante». Como se recordará, Colonial ha reconocido conversaciones con los accionistas de control de la francesa Gecina y más recientemente ha asegurado que en el próximo año llevará a cabo alguna operación corporativa «con Gecina o con alguna otra empresa nacional».

Por otra parte, estas fuentes indicaron que no favorecen a este valor los constantes vaivenes de órdenes de compra en bloque porque en principio animan la cotización «pero terminan por pasar factura porque estrechan el valor».

Contando la caída de ayer, Colonial se ha dejado en lo que va de año un 49,5% de su valor en Bolsa.

No le fue mucho mejor a Inbesós, que perdió ayer un 16,21%, ni a Aisa, cuyos títulos se depreciaron un 11,97%. También fuera del Ibex, destacaron las caídas de Testa (9,71%), Astroc (8,68%), Urbas (6,85%) y Renta Corporación (6,18%).

En el lado opuesto se situó Metrovacesa, que subió un 0,43%, si bien los analistas atribuyeron este comportamiento a la inminencia de la opa que debe lanzar la familia Sanahuja sobre la empresa.

Por su parte, Parquesol se comportó de forma moderada dentro de la tónica negativa y se dejó un 2,43%y un 1,69% la recién fusionada Martinsa-Fadesa. También resistieron el temporal Reyal Urbis, con un recorte del 0,5%, pero que pierde en el año más del 64%, y Realia, con un 0,77%.

Como es costumbre en estos casos, la caída de las inmobiliarias se trasladó también a las constructoras y, lógicamente, la más afectada fue Sacyr Vallehermoso, que es la única que mantiene una presencia relevante en el sector inmobiliario.

El grupo presidido por Luis del Rivero se dejó un 5,19% en la sesión de ayer y totaliza una pérdida anual del 40,17%. Ferrovial, atrapada tangencialmente en la crisis de Habitat bajó un 2,85% y OHL un 2,32%. FCC y Acciona limitaron sus pérdidas a poco más de medio punto porcentual, mientras ACS lograba mantenerse con un mínimo retroceso del 0,02%.

Al final de la sesión, el ambiente respecto al inmediato futuro de las cotizaciones de las inmobiliarias era pesimista. Expertos consultados por ABC subrayaban que «lo normal» es que los gestores de carteras terminen de desprenderse «del lastre que ahora mismo representan estos títulos antes de fin de año», con el objetivo de empezar el próximo ejercicio con el «contador a cero».

Estas fuentes indicaron que mientras no se estabilice el mercado financiero es difícil que el sector inmobiliario pueda repuntar.

No obstante, manifestaron su extrañeza por la contundencia de la caída de ayer y su carácter más selectivo de lo habitual. «Las grandes pérdidas se centraron en unos pocos valores, lo que puede indicar que los gestores están comenzando a discriminar y a ser selectivos a la hora de tomar y deshacer posiciones», indicaron.

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martes, noviembre 27, 2007

¿Inversión ética? No gracias, somos españoles

Fernando Saiz/ publico
Madrid

Los fondos socialmente responsables siguen sin despegar

La inversión socialmente responsable no acaba de despegar en España. Aunque la oferta de este tipo de productos ha crecido, el número de inversores que confían sus ahorros a los fondos éticos está en retroceso y, lo que es más importante , el volumen del patrimonio gestionado por los fondos españoles registra incrementos muy inferiores a los del resto de Europa. Esta es la radiografía poco halagüeña que se puede deducir de los datos recogidos en el Observatorio de 2007 de la Inversión Socialmente Responsable (ISR) elaborado por la escuela de negocios ESADE .

La apatía de los inversores españoles por la inversión ética (definida como aquella que se realiza en fondos específicos, que a su vez invierten en empresas caracterizadas por su comportamiento responsable y solidario) se explica, sobre todo, por la falta de demanda.

Una vez comprobado que este tipo de inversiones son al menos tan rentables como las convencionales, y ante la evidencia de que la oferta de este tipo de productos financieros está creciendo, ésa es la única explicación: los inversores no los piden. Así lo aseguró ayer Ignasi Carreras, director del Instituto de Innovación Social de Esade, durante la presentación del Observatorio.

Carreras cree que esta escasa predisposición de los españoles a invertir en fondos éticos es correlativa a su escasa experiencia en la financiación de los movimientos solidarios. “Los españoles se vuelcan cuando hay una emergencia o una catástrofe, pero en aportaciones regulares estamos muy por debajo de otros países europeos”, dijo.

En su opinión, esta falta de concienciación (“llevamos diez o quince años de retraso en estos procesos”) puede ser también el origen, entre otros factores, del lento desarrollo de la inversión ética en España. La cifras hablan por sí mismas. En 2006, el patrimonio gestionado fue de 1.125 millones de euros, lo que representa un incremento del nueve por ciento respecto al ejercicio anterior.

La subida puede parecer notable, pero lo es menos si se tiene en cuenta que el volumen de financiación había aumentado sólo un 2,3% en 2005, y palidece cuando se compara con la progresión habida en Europa en este tipo de inversiones. Sólo el año pasado, el incremento a nivel continental fue del 41%, siendo el Reino Unido, Suiza, Bélgica y Francia los países más dinámicos.

Porcentaje inapreciable

En conjunto, el peso del patrimonio de los fondos socialmente responsables en España respecto al total de la inversión mobiliaria es prácticamente inapreciable: sólo un 0,42%.

¿Qué hace falta para que la ISR remonte y pueda llegar a considerarse una alternativa real a la inversión tradicional? El informe elaborado por Esade sugiere algunas ideas para remediar esta situación.

Sería necesario activar tres catalizadores: que las gestoras sean más agresivas en la comercialización de estos productos, con el fin de dar a conocer sus ventajas; que los inversores institucionales (en especial, grandes fondos de pensiones públicos y privados) apuesten por los fondos éticos, y que la preocupación por el cambio climático cale también entre lso inversores potenciales.

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