Denuncias por vivienda

Contra la vivienda indigna. V de Vivienda. Todos juntos podemos.

lunes, febrero 11, 2008

Especulación alimentaria: un fenómeno paralelo

DENUNCIAS POR VIVIENDA

Se nos ha tratado de convencer de que la subida de los precios de la vivienda se ha debido al aumento de la demanda, bien por una creciente población inmigrante bien por la necesidad de emanciparse de una numerosa generación de jóvenes nacidos en los 70. Sin embargo, esta demanda se ha contenido al acostumbrarse la gente a compartir piso: entre familias de inmigrantes, entre jóvenes precarios, o entre treintañeros y sus padres felizmente propietarios...

Se nos han presentado argumentos, que, más bien, trataban de ocultar lo importante: que la especulación es el factor decisivo de estas subidas de precios. Así como de otras tantas inflaciones...


Los precios de los alimentos bajan en origen, pero no en las tiendas


El sector agrario denuncia que sus recortes no se trasladan al consumidor

El precio del pollo vivo ha caído casi un 30% en las últimas semanas

VIDAL MATÉ / El País- Madrid - 11/02/2008

La alimentación ha sido en los últimos meses uno de los principales protagonistas del fuerte incremento del Indice de Precios de Consumo (IPC). Esas subidas, escandalosas en muchos casos, se explicaron en buena parte por las alzas de los precios en origen. Sin embargo, ahora está ocurriendo el fenómeno contrario: los precios de muchos alimentos básicos han bajado en el campo pero el consumidor no se ha enterado cuando ha ido al supermercado porque no se han repercutido esas caídas.

Uno de los ejemplos de ese cambio de tendencia ha sido el pollo. Debido a la subida de los precios de los cereales que les sirven de alimento, el pollo vivo alcanzó un precio récord en origen de 1,38 euros por kilo. Esos altos precios condujeron a un aumento de la cabaña. El aumento de la oferta, ha producido que los precios en origen hayan caído en las últimas semanas casi un 30%, hasta 0,82 euros por kilo. Pero el bolsillo del consumidor no se ha enterado.

Lo mismo ha ocurrido con la leche. Fue uno de los productos con mayor subida en origen por la inexistencia de oferta generalizada, descenso de la cabaña y cuotas de producción por debajo de la demanda. Su precio en el campo pasó de 0,30 a 045 euros por litro. El aumento se tradujo en un incremento que roza el 30% anual en lo que paga el consumidor. Hoy, aunque la producción sigue por debajo de la cuota por falta de vacas, se han iniciado las importaciones a menor precio. Los industriales han llegado a un pacto tácito para bajar los precios en el campo en unos 0,08 euros por litro hasta abril. Pero por ahora el tetra brik blanco sigue por las nubes.

Con los huevos ha sucedido algo similar. Meses pasados, los precios subieron por el recorte de la cabaña y la posibilidad de exportar. El sector colocaba casi el 20% de su producción en el exterior. Hoy ha aumentado ligeramente la producción y se han recortado las exportaciones, lo que se ha traducido en una rebaja media del precio en origen de entre el 5% y el 6%, sin que ello se haya reflejado el mercado.

Y los precios del ovino, que se habían mantenido estables en origen hasta diciembre, ahora se han hundido. Pero tampoco se ha reflejado en los precios al consumo.

Los mercados están muy sensibles a cualquier información sobre las cosechas futuras con subidas y bajadas sin aparente justificación. No obstante, el precio en origen de muchos alimentos es hoy estable o a la baja. Pese a que el precio internacional del trigo sigue disparado, en España hay cereal almacenado suficiente, se han ampliado las posibilidades de importación y la demanda para pienso de la ganadería se ha estancado por la reducción de la cabaña.

Los precios del aceite de oliva en origen han bajado en las últimas semanas de 2,7 a 2,5 euros por kilo. Y los de la patata se han reducido a la mitad, de 0,30 a 0,15 euros por kilo, aunque el precio para los consumidores se mantiene entre 0,78 y 0,80 euros por kilo. Otros productos, sin embargo, aún mantienen precios elevados en origen, como es el caso de la carne de vacuno, el porcino o el girasol.

La subida de los precios de los alimentos ha resucitado el debate sobre los márgenes de la distribución. La Comisión Nacional de Competencia abrió en noviembre una investigación, aún sin resultados oficiales. Para todas las organizaciones agrarias, los precios en origen no tienen nada que ver con los pagados por el consumidor. Y piden a la Administración medidas más efectivas para lograr una mayor transparencia del mercado.

El observatorio de precios impulsado por el Ministerio de Agricultura sólo sirve para ver a toro pasado la evolución de las cotizaciones. Para Javier Alejandre, responsable de los servicios técnicos de UPA, el principal aliado del consumidor es el productor, no el distribuidor. Según sus datos, la distribución fija los precios al consumidor no por sus costes más unos márgenes razonables, sino en función de lo que consideran que puede pagar el consumidor.

De acuerdo con ese estudio, en situaciones de crisis de precios en origen, la distribución incrementa más los márgenes: ha sucedido con la leche donde han pasado de vender a precios de cesión de la industria, a aplicar márgenes de hasta el 20%.

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lunes, enero 28, 2008

Los calcetines de Pedro J, presagio de la cuaresma económica que se avecina

S. McCoy/ cotizalia
del blog 'Valor añadido'


No podía apartar la mirada. Lo confieso. En la portada de El Mundo, foto para enmarcar. Mariano Rajoy alzaba la mano derecha en una pose de esas que le han convertido en un político tan gestualmente previsible, del que no cabe esperar escenografía alguna estridente, para desgracia de su clientela. Que hasta para inaugurar una residencia en su Galicia natal tira de discurso escrito. Registrador venido a más. El humor, en privado. Enfrente, un Pedro J. en su salsa, consumidor de horas políticas de ocho en ocho, piernas estiradas, mirada escrutadora, gafas de diseño que balancea de mano a mano. Claro dominador de la situación. Que éste sí que sabe lo que es marketing del yo, me, mi... conmigo. “El Mundo, rotundo vencedor de la legislatura 2004-2008”, rezaba otro titular. Por si había alguna duda. Veni, vidi, vinci. A todos, sin distinción. Y en todo este atrezzo, viaje en Metro incluido, tan sólo una nota discordante. Los calcetines del director. Un morado infame que no defendería ni la propia Agatha. Totalmente fuera de sitio, indefendibles desde un punto de vista estético. ¿Entonces? Porque si hay algo que servidor tiene claro es que Peter Jei no da puntada sin hilo y menos para exponerse voluntariamente a tal castigo al buen gusto.

Claro, la respuesta como siempre, está en los tiempos y los temas con los que trabaja el periodista. Y en ese transitar por lo que puede esperar al futuro de la vida política española y, por ende, a su periódico, interés prioritario, hay un factor que, hasta ahora, se había situado en un discreto segundo plano, pero que ha emergido al primer escalafón de las preocupaciones de la variopinta realidad social española bajo las especies de la inflación, el paro y el déficit exterior: el debilitamiento económico patrio. Tema de portada y titular a cinco columnas, por si había alguna duda de por donde se va a situar el debate entre las distintas fuerzas en liza en las próximas seis semanas.

Claro, ya podía chasquear este McCoy de sus entretelas los dedos como Vickie el Vikingo. Los calcetines de Pedro J. eran su particular manera de anunciar en clave a todos los españoles la cuaresma económica por la que nuestra España está a punto de navegar, sea cual sea el triunfador de las elecciones del día 9 de marzo. Morado, el color litúrgico propio de los cuarenta días que median entre el Miércoles de Ceniza y el Domingo de Ramos. Tiempo de sacrificios, renuncias y ascetismo. De purificación ante el misterio glorioso de la Resurrección del Señor. Cuando llegue lo inevitable, cuando la exhausta economía no pueda dar un paso más, cuando la crisis sea incuestionable, Peter Jei, formado en la mejor tradición del periodismo estadounidense, podrá afirmar sin ruborizarse: “ya lo dijeron mis calcetines en la entrevista a Rajoy, es momento de remangarse y tirar del carro”. Que hay que saber leer entre medias.

Y no va desencaminado. Las 48 horas del fin de semana dan para mucho. Para demasiado quizá si uno recorre los minutos y los segundos pendiente de las señales que el entorno le envía como ahogadas peticiones de auxilio. No es difícil verse abrumado por la cantidad de carteles de “se vende” que pueblan la geografía española y, en especial, los barrios periféricos de las grandes urbes. “Se vende a precio de obra”, he llegado a leer quien esto escribe. Desesperación del particular y desesperación de un sector, el inmobiliario, cuesta abajo y sin frenos. Resulta complicado no quedarse con la boca abierta ante rebajas en el comercio, grande, pequeño y mediopensionista, superiores al 50% de descuento, una barrera que en nuestro país se asociaba tradicionalmente al “liquidación por cierre del negocio”. Una temporada desastrosa, afirman los dependientes de uno u otro establecimiento. Y uno llega a creerse con Alicia en el País de las Maravillas al recorrer los escaparates bancarios sólo para descubrir las ofertas que existen para conseguir un dinero que se ha convertido en bien escaso para la banca, paradojas de la vida. No hay dinero, no se presta. Se acabó un modo de vida para muchos de los que habían hecho del apalancamiento la base de su triunfo personal o empresarial.

La calle habla y hablan las grandes cifras que sitúan a España en lo alto del podio por lo que a endeudamiento exterior se refiere; medalla de plata en crecimiento del nivel de precios y en tasa de paro; suspenso rotundo en sostenibilidad del modelo de crecimiento, innovación y productividad. Y mientras ZP tirando de chequera, que es más importante dar un pescado que enseñar al español a pescar desarrollando leyes que fomenten la investigación, la competitividad, la excelencia. Va a durar el superávit público menos que un pastel en la puerta de un colegio. No es de extrañar que ante tan tenebroso panorama, Pedro J. haya sacado los calcetines morados a relucir, color de la cuaresma. Una vez más, el director de El Mundo precursor de lo que está por venir. Es lo que tiene. Buena semana a todos.

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jueves, noviembre 22, 2007

Una desaceleración gradual y saludable

José Carlos Díez/ cincodias

Ayer conocimos la desagregación del PIB y la economía española creció un 3,8% anual, por lo que se confirma que nos encontramos en una fase de desaceleración cíclica gradual. No obstante, la crisis financiera y las malas perspectivas para el sector residencial han aumentado los temores de que la economía registre un frenazo brusco.

La percepción es que estamos en un ciclo expansivo desde 1994 y que ya ha llegado el momento de que nuestra economía frene y corrija sus desequilibrios, principalmente el diferencial de inflación y el desequilibrio exterior. No obstante, en 2001 ya tuvimos un intenso ajuste cíclico que es clave para entender el comportamiento de nuestra economía desde 2003 y, sobre todo, para anticipar la dinámica de la actual fase de desaceleración.

El comercio mundial se estancó en 2001 y arrastró a nuestras exportaciones, que entonces disfrutaban de un tipo de cambio real infravalorado tras la devaluación de 1995. Esto provocó una severa crisis en numerosos sectores de nuestra economía, sobre todo el sector industrial exportador. La crisis industrial, el sector más intensivo en capital, arrastró la inversión en equipo, la cual registró una caída del 7% anual en el momento de mayor intensidad del ajuste. Sin embargo, la inversión en construcción, especialmente la residencial, se desacopló del ciclo internacional y evitó que la economía española registrase una recesión, como la que sufrieron EE UU, Japón y nuestros socios europeos.

Por tanto, la mayoría de sectores ya saneó sus desequilibrios en esa crisis. En la actualidad, todos los indicadores anticipan un ajuste brusco en el sector residencial, sin embargo, el escenario más probable es una desaceleración gradual en el conjunto de la economía. La clave es que, a diferencia de 2001, estamos en un ciclo expansivo del comercio mundial, especialmente de las exportaciones europeas.

A la desmesurada subida de los precios de la vivienda en los últimos años se ha unido el aumento de los tipos de interés del BCE, lo cual ha empeorado significativamente la accesibilidad de la compra de vivienda. La demanda de vivienda ha disminuido en 2006 y 2007 y la oferta ha aumentado sus iniciaciones, por lo que el número de viviendas pendientes para la venta es elevado y seguirá creciendo en los próximos dos años. Este desequilibrio justifica un escenario de ajuste brusco del boom residencial.

Habitualmente cometemos el error de magnificar el papel de la construcción de viviendas para explicar el crecimiento español. La realidad es que, por el lado de la oferta, el peso de la construcción en el PIB es inferior al 10% y la construcción de viviendas representa aproximadamente la mitad. Por lo tanto, el valor añadido bruto de la construcción residencial es inferior al del sector del automóvil y la mitad del sector turístico. Por esta razón, el crecimiento mundial, el comercio internacional y, especialmente, de nuestros socios europeos son claves para reducir la probabilidad de un frenazo brusco de nuestra economía a su mínima expresión.

En 2001 quedó patente que el ciclo de inversión en equipo tiene escasa correlación con el ciclo residencial. La razón es que la construcción residencial es muy poco intensiva en capital. Las exportaciones han vuelto a repuntar en el tercer trimestre y obligarán a muchos sectores, orientados al exterior, a mantener su esfuerzo inversor para atender el alza de sus ventas.

El mayor riesgo de nuestra economía es que la crisis financiera obligue al sistema bancario a restringir el crédito a empresas y frenar así el ciclo inversor. Hasta ahora la restricción crediticia se está centrando en el préstamo promotor, especialmente para financiar suelo no urbanizable, y en el crédito hipotecario más susceptible de entrar en mora. Esta restricción incrementa la intensidad del ajuste residencial pero no pone en riesgo el ciclo de inversión en equipo y software.

Pero, sin duda, lo más destacable de nuestro crecimiento es que la inversión residencial y el consumo privado ya están creciendo por debajo del crecimiento potencial de la economía, por lo que en los próximos trimestres corregiremos las presiones inflacionistas acumuladas. El crecimiento estará explicado por la inversión en equipo y las exportaciones, por lo que también ayudarán a corregir las presiones inflacionistas acumuladas: la inversión vía productividad y las exportaciones vía mayor presión competitiva internacional. No obstante, la economía pierde a uno de sus principales motores y eso nos llevará a crecimientos más modestos, hasta que el sector residencial corrija su inflación acumulada y elimine su exceso de oferta.

Llevábamos tres años quejándonos de que nuestro crecimiento era desequilibrado y ahora que vamos a corregir las desequilibrios, nos quejamos de que creceremos menos. Es lo que tiene la economía, los objetivos son contrapuestos y siempre hay que descartar la utopía del crecimiento equilibrado.

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miércoles, noviembre 14, 2007

La inflación mensual subió ún 1,3% en octubre y elevó la tasa interanual al 3,6%

FUERTE ENCARECIMIENTO DE LOS ALIMENTOS
  • Solbes asegura que 'no hay que rasgarse las vestiduras' por un 'año atípico'
  • Vestido y calzado se encarecieron en el último mes un 9% de media
  • El diferencial de precios con la zona euro aumentó en cuatro décimas en octubre
[foto de la noticia]


ELMUNDO.ES | EFE, MADRID 14/11/2007

MADRID.- El Índice de Precios de Consumo (IPC) aumentó en un 1,3% en octubre, un fuerte alza experimentado en apenas 31 días que situó la tasa de la inflación interanual en el 3,6%, nueve décimas más que en el mismo mes de 2006, la más alta desde agosto del pasado año, según el Instituto Nacional de Estadística.

El Ministerio de Economía y Hacienda ha señalado que la subida del IPC de octubre es de carácter "exógeno", es decir, por influencia exterior, ya que se debe a los "notables" incrementos en los precios internacionales de determinadas materias primas, como el petróleo y los cereales.

Sin embargo, el ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, ha asegurado que "no hay que rasgarse las vestiduras" por un "año atípico". En su opinión, la "flexibilidad" de la economía española le permitirá absorber "los impactos externos sin efectos de segunda vuelta".

La tasa de inflación subyacente, que excluye del índice general los precios de los alimentos frescos y de la energía, aumentó un 1,4% en octubre, lo que elevó su tasa su tasa interanual en cinco décimas hasta el 3,1%.

El alza mensual de los precios en octubre fue consecuencia, principalmente, del encarecimiento del grupo de vestido y calzado, que subió un 9% por la nueva temporada de invierno; de la enseñanza, que lo hizo el 2,4% por el inicio del curso académico; y del de alimentos y bebidas no alcohólicas, grupo que aumentó su precio en un 1,9% por la subida de la leche, el pan, el pollo, el queso y otros productos lácteos.

En apenas 31 días, el precio de la leche subió un 12,3%; seguido por otros productos lácteos (8,2%); el pan (4,7%); la carne de ave (3%); y los quesos (2,7%).

Además, también se encarecieron el gas (3,4%), los carburantes y lubricantes (0,8%), y los restaurantes, bares y cafeterías, (0,4%).

Por el contrario, sólo se abarataron el ocio y la cultura, que bajaron de media el 0,8% por el descenso de los viajes organizados; y las comunicaciones, que lo hicieron en un 0,1%.

Fuertes subidas en el último año

En las subidas de los precios experimentadas en los últimos 12 meses destacan las registradas por los grupos de bebidas alcohólicas y tabaco (6,6%), alimentos y bebidas no alcohólicas (5,5%), transporte (4,9%), hoteles, cafés y restaurantes (4,8%), enseñanza (4,5%), vivienda (4,2%), otros bienes y servicios (3%), y el menaje (2,5%), todos ello por encima del objetivo europeo de no superar el 2%.

Dentro de estos grupos destacan los encarecimientos de la leche, que en el último año ha subido el 24,2%; el pollo, que lo ha hecho el 14,3%; el pan (13,4%) y los huevos (9%).

Asimismo, los carburantes y combustibles acumulan un alza, desde octubre del pasado año, del 8,4% y los productos energéticos del 7%.

Distanciamiento de Europa

Según estos datos, el diferencial de precios con los países de la zona euro aumentó en cuatro décimas en octubre y se situó en un punto, la distancia más alta desde octubre de 2006.

Por comunidades autónomas, las que experimentaron mayores subidas fueron Murcia (4%); Cataluña y Extremadura (3,8%) y Aragón, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana (3,7%). Mientras las menos afectadas fueron Asturias, Galicia, Madrid y Navarra (3,4%), Canarias (3,3%) y Baleares (3,2%).

La estimación del Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) ya situó la inflación interanual en el 3,6%, lo que supuso un aumento de nueve décimas en octubre.

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miércoles, octubre 31, 2007

Una pesadilla económica amenaza España: la estanflación

S. McCoy / Cotizalia - 31/10/2007

El peor dato en el peor momento para la economía española. Se dispara el coste de la vida a la vez que se reducen las estimaciones de crecimiento. Sin solución de continuidad se puede pasar de un escenario de Goldilocks, crecimiento sin inflación, al extremo contrario: la estanflación. Ralentización económica y precios al alza que se corresponden, teóricamente, con tipos de interés elevados. La peor pesadilla para cualquier autoridad económica asoma la patita a menos de seis meses de las elecciones generales. Si alguien dudaba que la oportunidad del Partido Popular vendría por el lado de la economía, se puede caer del guindo. Es momento del debate acerca de las soluciones. Las causas quedan demasiado lejos tanto física como temporalmente. Y sus consecuencias inmediatas devoran la cartera de los españoles.

Es verdad. Un dato no hace serie. Pero ayuda. Y la cifra preliminar de precios de octubre es terrible. 3,6% contra el 2,2% de mínimo de agosto. Lo que dan de sí dos meses. La verdadera cesta de la compra es la auténtica damnificada. Energía y alimentación. Componentes volátiles descartados como medida principal por algunas autoridades monetarias. Pero que son las que determinan las decisiones de compra de la mayoría de los ciudadanos. Lo contrario es hacerse trampas en el solitario con el fin de justificar una burbuja de liquidez que, cierto es, beneficia también a esos mismos consumidores pero, sobre todo, a los mercados financieros. Hasta que termina la fiesta. Como parece ser el caso actual.

Siendo objetivos, España vive las consecuencias de procesos que se están produciendo a nivel global. Cuando el consumo energético patrio depende en más de un 80% de las importaciones, la correlación entre el precio de entrada, aún con el colchón del euro, y el repercutido al cliente final es ineludible. En el caso de los alimentos, ocurre otro tanto de lo mismo. Las prolongadas sequías en alguno de los principales productores de cereales del mundo, como Australia, unido al incremento de las importaciones por parte de los países antes en vías de desarrollo, han provocado una escasez de oferta que ha disparado los precios. Y es sólo el principio. Tres de los grandes productores que venden en España –Panrico, Danone y Pascual- ya advirtieron de subidas en el precio de sus productos cercanas al 10% hace apenas una semana. ¿Anticipo de lo que sabían iba a venir?

Sin embargo, cuando el diferencial con la Europa Armonizada es tan alto, lo que indudablemente afecta a la competitividad española frente a sus socios, es momento de hacer examen de conciencia. La espiral de precios es también consecuencia de factores intrínsecos. Excesiva regulación, ausencia de competencia, alto crecimiento de los costes laborales, falta de innovación, mejoras limitadas de la productividad. Salvo para un Miguel Sebastián metido a columnista de El Mundo, con Conthe en Expansión. Lo que Pedro Jota ha unido, que no lo separe la CNMV. Modelo de crecimiento basado en el ladrillo, con un consumo exacerbado al calor de la revalorización inmobiliaria y el recurso a la financiación exterior para pagar la fiesta. Se ha terminado la música antes de tiempo y no había dado tiempo a colocar las sillas. Y mientras, la demanda interna, sostén del PIB, a punto del costalazo.

La solución a corto problemática. La pertenencia a una entidad supranacional decisoria en materia monetaria cercena un ámbito de actuación. No cabe la relación de intercambio crecimiento-inflación, tan en boga en Estados Unidos. El aumento de los precios de las materias primas da la sensación que ha venido para quedarse, convirtiendo en estructural lo que nació como fruto de la coyuntura. Y las reformas económicas necesarias para liberalizar la economía e incentivar la innovación y la especialización geográfica necesitan de claridad de ideas, determinación en la proposición y tiempo de ejecución. Algo que no parece sobrar en la situación actual con el horizonte de marzo a la vuelta de la esquina.

El debate se ha de situar, visto lo visto, en el campo de las medidas necesarias para que, desequilibrios como los actuales, no vuelvan a repetirse. Ocupen su localidad. De la realidad al realismo sólo media el desencanto. Y el club de los que no llegan a final de mes no hace sino incrementarse. Buen Puente a los que lo disfruten. Para los demás, nos encontramos aquí a la misma hora de siempre.

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martes, octubre 30, 2007

La inflación se dispara en octubre nueve décimas, hasta el 3,6%, por alimentos básicos y energía, según el IPCA

Rubén J. Lapetra/ cotizalia

Estallido en los precios. El encarecimiento de los alimentos básicos (pan, leche, cereales...) que se ha venido fraguando desde verano ha visto la luz en octubre con un espectacular repunte de la inflación en España, según el indicador adelantado IPCA que armoniza el indicador con el resto de la zona euro. La inflación anual estimada del IPCA en octubre de 2007 es del 3,6% frente al 2,7% de tasa interanual registrada en septiembre. Se trata de la mayor subida mensual de este índice en toda su historia desde que se elabora (enero de 1997) y el nivel más alto de precios desde agosto de 2006.

"Ha sido un dato muy fuerte más de lo esperado. Se explica principalmente por la escalada de la energía y los alimentos, así como por el efecto base -el año pasado la tasa fue baja en octubre- yla propia estructura económica española, que limita la competencia", comenta Alberto Matellán, economista de la firma Inverseguros. En su opinión, el alto nivel de los precios energéticos durante tanto tiempo podría acabar filtrándose a la tasa subyacente -que exluye alimentos y energía por ser los elementos más volátiles-.

Este indicador preliminar proporciona un avance del IPCA que, en caso de confirmarse, supondría un aumento de nueve décimas en su tasa anual, ya que en el mes de septiembre esta variación fue del 2,7%. "Es la mayor subida que he visto. Habrá que esperar a conocer el inflación para comparar las series históricas, pero desde luego es la mayor subida del IPCA desde que se elabora", explicaron a Cotizalia.com fuentes próximas al INE.

IPCA, un índice adelantado que (casi) siempre acierta

El INE elabora este indicador con el objetivo de incorporarlo al cálculo del índice adelantado del IPCA de la Unión Monetaria Europea (UME) que publica Eurostat. La obtención de este indicador avance de la UME forma parte de la política de Eurostat y del Banco Central Europeo de ofrecer datos equiparables en tiempo y calidad con los producidos por los Estados Unidos.

El indicador adelantado se calcula utilizando la misma metodología que la empleada para el IPCA. La diferencia entre ambos indicadores radica en la información utilizada. En el caso del indicador adelantado se utilizan diversos métodos de modelización estadística para estimar aquella información de la que aún no se dispone en el momento de la publicación. El indicador adelantado proporciona únicamente una información orientativa y, por tanto, no tiene por qué coincidir con el dato del IPCA.

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