Bancos e inmobiliarias venden activos para blindarse del efecto imprevisible de la crisis
María Cuesta/ larazon
La profundidad del agujero «subprime» es aún imposible de cifrar, lo que lleva a los grandes empresarios a tejerse una coraza con dinero en efectivo - El endurecimiento de las condiciones de crédito aún preocupa
Hace cerca de tres meses que el huracán «subprime» pasó por los mercados internacionales y ya es posible extraer un factor común de entre las reacciones que ha provocado en las empresas españolas. La fuerte venta de activos que han protagonizado en los últimos meses la gran banca y las inmobiliarias y constructoras ha sido, sin duda, la primera respuesta empresarial a un futuro que, por el momento, se dibuja incierto. Aplicando el refrán «es mejor prevenir que curar», los directivos han comenzado a llenar de liquidez sus despensas, hasta ahora más repletas de inversiones que de efectivo.
Martinsa, por ejemplo, vendió a principios de octubre propiedades que sumaban un valor total de 118,3 millones de euros. Curiosamente, el comprador fue Manuel Jove, fundador de Fadesa, quien decidió adquirir seis hoteles (31,7 millones de euros) y varias fincas de suelo finalista en A Coruña y Almería (86,6 millones).
Reyal Urbis también se ha desprendido durante 2007 de parcelas de suelo en unas ventas que no formaban parte de su plan estratégico. En total, el grupo ha ingresado por ello más de 400 millones de euros. El consejero delegado del grupo, Pedro Javier Rodera, reconoció la semana pasada su intención de reducir la deuda de la compañía, que actualmente roza los 6.000 millones de euros. Según explicó, el objetivo es reducir el nivel de apalancamiento actual del 56% frente a los recursos propios hasta el 50% en primera instancia y hasta el 40% al cierre del año que viene.
En este sentido, la paralización de la Oferta Pública de Suscripción (OPS) prevista por el grupo ha llevado a sus directivos a negociar con varios inversores su entrada en el capital de la compañía, que controla al 78,6% el presidente de la misma, Rafael Santamaría, a través de la venta privada de paquetes accionariales.
También Sacyr Vallehermoso está estudiando un estreno bursátil, aunque en este caso se trata de Itinere, su filial de infraestructuras. En los planes de venta a futuro de la compañía que preside Luis del Rivero se vislumbra el 33% que ésta posee en la francesa Eiffage, aunque, eso sí, a un precio mínimo de 129 euros por acción.
Ferrovial, por su parte, negocia la venta de la filial inmobiliaria APP Liynton, la cual controla a través de el gestor aeroportuario británico BAA. Los activos de la compañía superan los 1.400 millones de euros. Además, está estudiando la venta de seis aeropuertos australianos y no descarta la desinversión de las tiendas World Duty Free.
También la banca
BBVA y Santander también se han unido a esta tendencia de venta de activos. En concreto, los dos grandes del sector financiero español se han desprendido últimamente de parte de sus respectivas participaciones en Telefónica. La primera en anunciar su decisión fue la entidad cántabra que, dentro del marco de financiación de ABN, vendió a mediados de octubre los 95,5 millones de acciones que tenía en Telefónica desde el primer trimestre de este año, representativos del 2,1% de su capital social. El banco que preside Emilio Botín ingresó por ello 2.187 millones de euros.
Por su parte, la entidad vasca hizo público la semana pasada la venta del 1,53% del capital del grupo de telecomunicaciones por la que obtuvo alrededor de 1.400 millones. La venta se llevó a cabo entre el 11 de agosto y el 30 de septiembre, comunicó BBVA a la SEC y, tras ella, su participación declarada en Telefónica se sitúa en el 5,47%.
Los expertos consultados por este periódico aseguran que no necesariamente hay que achacar este comportamiento de las empresas a un exceso de deuda. Más bien debería interpretarse «como un ejercicio de prevención, por aquello de lo que pueda pasar», aseguran. Sobre todo, teniendo en cuenta que «aún se desconoce hasta qué punto se endurecerá el mercado de crédito internacional, en concreto, para las compañías españolas».
Etiquetas: banca, burbuja inmobiliaria y crisis del crédito, constructores, crisis de liquidez, promotores inmobiliarios

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home