Los sindicatos policiales exigen que se atajen los brotes radicales en la Cañada Real
Carlos Hidalgo/ abc
Madrid
Los tres principales sindicatos policiales manifestaron ayer su preocupación por que en la Cañada Real Galiana pueda estar surgiendo un germen radical a raíz de los derribos de viviendas ilegales ocupadas por árabes durante el pasado mes de octubre.
La Confederación Española de Policía (CEP), el Sindicato Unificado de Policía (SUP) y la Unión Federal de Policía (UFP) expresaron su deseo de que se investigue qué puede haber detrás de las acciones violentas contra los agentes por parte de grupos de árabes residentes en el poblado.
Rodrigo Gavilán, de la CEP, al hilo de la información publicada ayer por ABC, en la que se daba cuenta de que la Policía investiga a un imán de la Cañada por si está instigando a menores a agredir a los agentes de cara a nuevos derribos, se manifestaba así: «Ya cuando se produjeron los primeros desalojos en la zona árabe dijimos que podía haber un trasfondo de tipo religioso. Lo del día 18 fue una emboscada, provocada a raíz de lo ocurrido el día 9».
Gavilán exigió que se trabaje ya para acabar con la inmigración ilegal en la Cañada. Tras los primeros derribos, en pleno Ramadán, la CEP considera que «un sector radical interpretó que era un ataque a su religión y comenzó a alentar a la población para repeler las actuaciones policiales».
«No entramos en el poblado»
«Nosotros, los policías -añadió Gavilán-, no estamos entrando en el poblado porque no hemos recibido la orden de la Delegación del Gobierno. Si se utilizaran los recursos de la ley, se acababa con esos brotes en apenas unos días, porque el 50% de la población está de manera ilegal en España». Por ello, pidió a todas las Administraciones que se pongan a trabajar para erradicar el problema. «Si se probara que existen personas que enseñan a menores a hacer cócteles molotov, hay sectores radicales en esta zona que están siendo atraídos por el radicalismo yihadista», indicó.
Desde el Sindicato Unificado de Policía (SUP), Felipe Brihuega indicó que «si se está investigando en ese sentido, habrá que dejar a la Policía que siga con su trabajo». «Si las sospechas se confirman -dijo-, estaríamos ante un tema muy grave. Pasaríamos de una cuestión social a algo peor».
Podría ser, indicó Brihuega, «un caldo de cultivo yihadista». Eso sí, desde el SUP se aboga, en primer término, por «atajar la problemática social cuanto antes, por parte de las Administraciones, tanto Ayuntamiento como Comunidad de Madrid».
«Hay que ser muy prudentes, pero no es raro pensar que se deben de estar organizando para repeler algún nuevo desalojo. No es un tema menor, sino algo gravísimo», afirmó. Para el SUP, «hay que tener en cuenta la imagen que tienen esos jovencitos: se quedan con la imagen de la excavadora, de que se les ha tirado la chabola, de que se les ha echado de allí... Ese desencanto puede ser utilizado como caldo de cultivo yihadista, que se esté utilizando a esas personas a raíz del enquistamiento de la situación».
«Lo que está claro -añade el SUP- es que hay que actuar, en primer término, por la vía social», para evitar que el asentamiento siga creciendo -en la actualidad mide 15 kilómetros-, y se repitan situaciones como las vividas en las últimas semanas.
Mientras, desde la mezquita de Vicálvaro -que no es la que está siendo investigada, pero también se encuentra en la Cañada Real- se especulaba con que la Policía Nacional podría haber confundido la tinta de realización artesanal que se almacena en botellas en el interior de la de Valdemingómez con cócteles molotov, informa Ep. Las mencionadas fuentes apuntaron que esa tinta, conocida como «smaj», se fabrica con lana de oveja cocida y se utiliza para escribir en las clases coránicas.
Guetos dentro de un gueto
Alfredo Perdiguero, de la UFP, indicó: «Todos tenemos miedo de lo que pueda ocurrir en la Cañada. Al igual que en la otra ocasión, si quieren hacer algo más, nadie sabe por dónde pueden salir los tiros. Si se volvieran a organizar... Miedo daría».
Avisa de que ya se han cavado zanjas por la Cañada para evitar el paso de los coches policiales, por lo que se está reclamando la presencia en todoterrenos. «Además, las diferentes nacionalidades o grupos dentro de la Cañada están convirtiendo aquello en guetos dentro de un gueto», explicó la UFP. «Que se ataje esta situación o esto va a ir a mucho más. Lo que hay que hacer es poner trabas legales para que deje de extenderse», dijo Perdiguero.
Precisamente ayer por la mañana, la Policía acudió a la zona de Vicálvaro a desalojar una vivienda ilegal. El propietario, que ya había sido advertido, no hizo otra cosa que quemar la casa antes de que llegaran los agentes. Por ello, no hubo más que precintarla, puesto que fue deshabitada antes de que llegaran. El dueño afirmó que «había comprado esa casa a otro gitano».
Etiquetas: Cañada Real Galiana, desalojo, sindicatos policiales, violencia policial

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